Las Niñas de Cádiz

Después de 20 años de experiencia en el Carnaval Callejero de Cádiz con la llamada “Chirigota de las Niñas”, y contando con el bagaje teatral adquirido con la compañía “Chirigóticas” a lo largo de más de una década, las actrices y letristas de la compañía, Alejandra López, Teresa Quintero y Ana López Segovia, y la nueva incorporación, Rocío Segovia, se unen en un nuevo proyecto, Las Niñas de Cádiz”.Con este nombre, homenaje explícito a las Puellae Gaditanae, artistas celebradísimas del Imperio Romano, vuelven a trabajar desde las raíces, pero recobrando el pálpito que latía en sus orígenes con La Chirigota de las Niñas. Un pálpito popular sin complejos, desvergonzado, irreverente y provocador.

Actualmente cuentan con dos espectáculos en cartel:

- LYSISTRATA, del comediógrafo griego Aristófanes. Nadie mejor que él para ser su guía, al tratarse del máximo representante de, permítannos la familiaridad, la poca vergüenza clásica:

“Hace 2400 años el mundo estaba en guerra. Hoy, tanto tiempo después, el mundo sigue en guerra. El ser humano no aprende. Sorprende y entristece encontrarse con textos como LYSÍSTRATA, donde encontramos los mismos vicios, los mismos odios, la misma prepotencia, el mismo lamento de los débiles…

Quizá sea porque nunca nos hayamos decidido a llevar a cabo el plan de la protagonista de esta historia: una huelga de sexo que no terminará hasta que los hombres firmen la paz.

Humor, música, irreverencia, carnaval, pasión, libertad… Esta es la propuesta de LAS NIÑAS DE CÁDIZ para uno de los clásicos universales de la escena, que reinterpretamos desde nuestro particular punto de vista, sin prejuicios y lleno de entusiasmo”.

- “Ya está bien de hacer el caricato (Cabaret a la gaditana)”, que no es otra cosa que la explosión, loca y divertida, pero también consciente y experimentada, de una manera de entender el hecho escénico y la relación con el público. Es un espectáculo a medio camino entre el cabaret, la performance, el concierto, el teatro, y desde luego de lo que alguien como el productor musical Luis Lázaro ha llamado “El arte de la poca vergüenza”.

        Un desfile de personajes e historias surrealistas, pero no por ello menos reales y cotidianas, donde caben una ama de casa “malita de los nervios”, una cabaretera embarazada de un peón de la construcción, una vegana renegando de la comuna, una becaria sobreexplotada, una canciller alemana e incluso la mismísima Juana la Loca explicando la verdad de su vida. El objetivo: buscar la risa del espectador a través de la sinceridad y el exabrupto, mostrando sin pudor almas desnudas de mujeres. Que se plantan en el escenario, en la calle, en donde sea, sin pedir permiso ni perdón.

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